Otro año más marzo ha comenzado con los cielos fumigados, con productos criminales patentados para destruir las borrascas y los frentes de nubes que producen las lluvias naturales. Con otra campaña criminal de ingeniería climática, que está alterando y manipulando el tiempo meteorológico, el clima de la primavera de 2026.
¿Por qué todos los días del año, aviones y drones (sin matrícula y sin transpondedor para que no puedan ser localizados) fumigan los cielos de Madrid con productos criminales patentados por la ingeniería climática? ¿Cuáles son los objetivos?
La Ley de Navegación Aérea prohíbe el tránsito de aviones y drones sobre las poblaciones.
Cuando el gobierno central fumiga los cielos de España y los presidentes de las comunidades autónomas lo permiten, están incurriendo en el mismo delito. En la ejecución criminal encubierta de ingeniería climática que está alterando el tiempo meteorológico, el clima, con unos fines criminales probados.
Por una parte están ejecutando la destrucción y la extinción de la agricultura y la ganadería. Por otra, la destrucción del patrimonio natural. Por otra, están atentando contra la salud y la vida de la población española.
Marzo es uno de los meses más lluviosos del año. Se ha ido sin apenas lluvias, con un sol que abrasa y temperaturas entre los 25ºC-30ºC. Con una sequía muy grave, que va a traer consecuencias criminales para la agricultura y la ganadería. Estamos a 12 de abril y está ocurriendo lo mismo.
Las tierras de diatomeas, las partículas de aluminio, de grafeno, de boro y otros productos patentados con los que fumigan a diario los cielos de España, terminan cubriendo la atmósfera con una burbuja de productos criminales que dejan entrar los rayos del sol con una incidencia, pero no permiten que el calor que producen salga de la burbuja que han creando, produciendo un efecto invernadero de criminales consecuencias para el medio ambiente y la salud de las personas.
Aumento considerable de las temperaturas, incluso a la sombra, desde las 11:00 de la mañana hasta las 19 horas. Aumento considerable de la evaporación, que seca arroyos y charcas estacionales, donde están criando ahora muchas especies. Consecuencias negativas para los cultivos y los viñedos, por las altas temperaturas y la sequía que les produce. Aumento considerable de las enfermedades respiratorias y pulmonares en las personas.
Los análisis de estas sustancias criminales dan desde tierras de diatomeas (lo que más se ve) aluminio, grafeno, boro... hasta sustancias radioactivas como el polonio. San Sebastián de los Reyes, 12 de abril de 2026.
El agua de la lluvia es neutra. Si tiene productos criminales patentados en las diferentes agencias de patentes de España, Europa o Estados Unidos, es porque los aviones y drones que vemos todos los días, los han fumigado.
Los análisis que dan las lluvias recogidas en las estaciones meteorológicas nacionales, públicas, nos dicen que llevan un alto contenido en aluminio, en tierras de diatomeas, grafeno, arsénico, azufre, bario, cinc, cromo, estroncio, galio, litio, yoduro de plata, yoduro de plomo...
Las continuas olas de calor, con temperaturas por encima de los 45ºC y las sequías encadenadas durante meses y años, ejecutadas con ingeniería climática, han causado la muerte de millones de encinas, alcornoques, quejigos, robles melojos, olmos... En Portugal y en España.
La manipulación del tiempo meteorológico, del clima, durante los principales meses de la primavera, se está ejecutando para producir una serie de consecuencias criminales en la agricultura, la ganadería, el patrimonio natural y la salud de las personas, como estamos observando en las últimas treinta y seis primaveras.







































